Jorge Gutiérrez cumplió el viernes en la Plaza Santa María de Querétaro, la primera etapa de su campaña de despedida. A partir de hoy, tomará un receso y volverá a la carga en un par de semanas.
Consentido del público mexicano, el hidalguense envió una carta exclusiva a esta redacción en la que da a conocer sus sentimientos, ahora que se encuentra justo a la mitad del camino antes de decir adiós.
Así pues, el siguiente escrito no es una entrevista, sino un documento en el que Jorge Gutiérrez Argüelles desnuda su alma para ponerla al descubierto de todos los aficionados que le han apoyado a lo largo de su carrera como torero.
Julio 2006
Ahora que más cerca estoy de mi retiro, quisiera agradecer a todos mis amigos empresarios por las oportunidades que me han brindado de decir adiós en sus plazas y a la afición por el trato que he recibido en toda la provincia de México.
Mientras más me acerco a mi última corrida, más lejos me siento de lo que me ha hecho vivir intensamente: la donación total al sentimiento del toreo.
Qué difícil disfrutar tanto algo a sabiendas que será por última vez. Qué alegría poder hacerlo plenamente aún, gracias a Dios.
El sentimiento por torear no tiene límite, pero el tiempo sí.
Qué regusto deja el salir triunfante y qué insinuante y peligrosa tentación el querer volverlo a sentir.
En cada plaza no sólo he dicho adiós al toreo, también he dicho hasta luego a mis amigos de siempre.
Espero, con ilusión desmedida, mis corridas restantes y ruego a Dios tener triunfos, dejar recuerdo y disfrutar lo que ha sido mi profesión durante 28 años.
Brindis eterno al cielo, va por todos.
Jorge Gutiérrez
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